Sergio Andrés Trujillo Perdomo
Diputado de la Asamblea Departamental del Huila
El jueves 30 de julio concluyó el periodo de sesiones ordinarias de junio y julio de la Asamblea Departamental. Más que hacer una lista de reuniones, proyectos o intervenciones, considero necesario explicar qué significado tiene este trabajo para los huilenses. La Asamblea debe ser el lugar donde las preocupaciones de las comunidades se conviertan en preguntas, controles, decisiones y, sobre todo, en soluciones.
Durante estos dos meses estudiamos cuatro proyectos de ordenanza. Dos de ellos se convirtieron en las ordenanzas 014 y 015 de 2026, mediante las cuales fueron incorporados al presupuesto departamental importantes recursos. También avanzó en comisión una nueva adición que se traducirá en más obras para la comunidad.
No son simples operaciones contables. Detrás de estos recursos existen programas, compromisos institucionales y ciudadanos que esperan una respuesta eficiente del Estado.
Sin embargo, una Asamblea no puede limitarse a aprobar ordenanzas. Nuestra responsabilidad también consiste en vigilar, preguntar y exigir resultados. Por eso, con el respaldo de los demás diputados, lideramos y participamos activamente en debates sobre asuntos que tienen un impacto directo en la vida de los huilenses.
En la audiencia pública sobre la vía perimetral El Agrado – El Carmen – Paicol, defendimos la importancia de esta obra y recordamos los esfuerzos adelantados durante los últimos cuatro gobiernos departamentales para hacerla realidad. Frente a cuestionamientos políticos, dejamos claro que este proyecto no nació de la improvisación, sino de un proceso institucional que debe continuar hasta garantizar su terminación.
También acompañamos la sesión descentralizada en San Agustín, donde analizamos los desafíos del turismo, una actividad fundamental para el desarrollo económico, la generación de empleo y la promoción del Huila. Allí insistimos en que nuestro potencial turístico necesita inversión, organización, seguridad, infraestructura y acciones articuladas que permitan convertir las ventajas del territorio en mejores ingresos para las comunidades.
Uno de los debates más importantes fue el relacionado con la inseguridad en la Ruta 45. Como ponentes, pusimos en evidencia inconsistencias en algunas cifras entregadas por las entidades citadas y expresamos reparos frente a la respuesta institucional. Pero no nos quedamos en la denuncia: propusimos un plan especial de seguridad, con presencia permanente, tecnología, iluminación, reacción oportuna y trabajo coordinado entre autoridades, fuerza pública, concesionarios y comunidades.
También lideramos el debate sobre el convenio para la primera fase del estadio Guillermo Plazas Alcid. Revisamos lo actuado y solicitamos a la Alcaldía de Neiva acelerar los trámites de su competencia, entendiendo que la Gobernación, a través de Inderhuila, ya cumplió las responsabilidades que le correspondían. Neiva y el Huila no pueden seguir esperando indefinidamente la recuperación de este escenario.
Este periodo también nos permitió reconocer a quienes han dejado huella. Promovimos, junto con el diputado Omar Díaz, la condecoración póstuma Orden Cacique Timanco a Jorge Helí Charry Avilés, empresario ejemplar, generador de empleo y creador de HJ Doble K. Su historia demuestra que construir empresa en el Huila también es construir región, oportunidades y esperanza.
Terminan las sesiones, pero no el trabajo. Seguiremos ejerciendo un control político serio, defendiendo los recursos públicos, acompañando a las comunidades y trabajando articuladamente con la Gobernación cuando estén de por medio los intereses superiores del departamento. La independencia no excluye el diálogo y la colaboración no significa guardar silencio. Nuestro departamento necesita instituciones que sepan debatir, corregir, avanzar y, sobre todas las cosas, trabajar En equipo por el Huila.