Olmedo Polanco
El próximo 7 de agosto inicia un nuevo periodo de la historia política colombiana. Varios alcaldes en Huila confían en que la región enfrentará la inseguridad y tomará rumbo por los caminos del desarrollo económico y social.
Hasta la fecha, ningún alcalde de Huila se ha ufanado públicamente de haber arriesgado su pellejo como soldado de la Patria. Sin embargo, ‘muy tiesos y muy majos’, representaron el gesto militar de moda en la política colombiana contemporánea en señal de respeto mutuo, disciplina y honor, usado por las Fuerzas Armadas. Como si estuvieran en ceremonia de juramento a la bandera, los mandatarios locales llevaron sus manos derechas con los dedos rígidos por encima de las cejas y muy cerca de la sien.
El hecho ocurrió el 16 de julio frente al presidente electo Abelardo de la Espriella, que visitó Neiva para liderar una jornada de empalme regional. En resumen, las intervenciones de siete de los 37 alcaldes de Huila que pidieron respaldo económico del Gobierno Nacional para adelantar proyectos regionales en asuntos de seguridad y desarrollo social, infraestructura y conectividad. Pasaron con apuntes los mandatarios de La Plata, Tello, Rivera, Neiva, Timaná, Pitalito y Garzón.
Resaltan en las listas electrónicas confeccionadas días antes, los siguientes puntos: fortalecimiento de la Fuerza Pública, instalación y operación de cámaras de seguridad, planes de vivienda, proyectos agropecuarios, mejoramiento vial y construcción de alcantarillados.
Listas en mano
Entrando en detalles, Camilo Ospina Martínez, mandatario de La Plata, municipio cercano al departamento de Cauca, coincidió con el anfitrión German Casagua Bonilla, burgomaestre de Neiva, con Yider Luna Joven, que pasa las ‘duras y las maduras’ administrando Pitalito, y con Francisco Calderón Feriz, burgomaestre de Garzón; repito: apuntaron en la misma dirección, porque reclamaron más seguridad urbana y rural, instalación de cámaras de vigilancia, apoyo al Quinto Distrito de Policía e implementación de un batallón de alta montaña.
Claro está que los alcaldes también pidieron apoyo a iniciativas, que consideraron de impacto regional, orientadas al fortalecimiento de la infraestructura productiva, mejorar la vía que integra a Neiva con Balsillas y San Vicente del Caguán (Caquetá), y la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales. Sumado a lo anterior, resolver los problemas derivados en el poco avance del Sistema Estratégico de Transporte público en Neiva, ampliación de los aeropuertos que sirven a Pitalito y Garzón, volver rentable para el turismo la Represa de El Quimbo, y para terminar, la financiación de planes de vivienda de interés social.
Faltaba más
Sumó a la lista de peticiones Edwin Andrés Cárdenas Gasca, administrador de los asuntos públicos en Timaná, que dio a conocer algunos proyectos que consideró ‘estratégicos’ y ‘viables’ para el municipio sureño. Postuló el Plan Maestro de Alcantarillado Urbano, la construcción de un Complejo Deportivo y la pavimentación del tramo que comunica el casco urbano de Timaná y la vereda Santa Fe. Llegado el turno a Fernando Alipio Solano Gómez, alcalde de Tello, llamó la atención sobre la necesidad de sacar adelante distintos proyectos de infraestructura y desarrollo agropecuario. Para terminar la lista de peticiones, Luis Humberto Alvarado Guzmán, gobernante de Rivera, reafirmó el compromiso de seguir gestionando y trabajando en equipo para impulsar iniciativas que generen desarrollo.
Los afanes de Francisco
Con Jaime Francisco Afanador Iriarte (Neiva, 22 de julio de 1949) hemos conversado en varias oportunidades en la capital de Huila y en Bogotá. Hace poco caminamos desde la Concha Acústica (Parque de la Música ‘Jorge Villamil Cordovez’)y la Avenida La Toma en Neiva. Además de controlar los sustos provocados por la amenazante presencia de motociclistas y parrilleros con cara de ‘pocos amigos’, debimos cuidarnos ante las amenazas de caer en las trampas urbanas de los andenes que impiden transitar con tranquilidad. “Es el tema de la ‘caminabilidad’ y la ciudad como espacio armónico para los peatones”, comentó en estos días la investigadora Miriam Oviedo Córdoba, que ha trabajado el asunto académico de los espacios públicos y la movilidad con el profesor Willian (con n) Sierra Barón.
A juicio de Afanador, alcalde de Neiva entre 1983 y 1984, y gobernador de Huila en 1991, “Estamos en mora de hacer la historia económica de los proyectos que la clase dirigente regional formuló en los años 80. Sobre todo, la inversión de los recursos provenientes de las regalías generadas por la explotación petrolera. Hasta pensamos en una refinería. Esta región no tiene justificación para registrar comunidades tan pobres y lejos de la inclusión social”.
Luego de pasar los tragos amargos generados por los recuerdos de proyectos que iniciaron con ‘bríos y terminaron con escalofríos’; soportados en propuestas de explotación maderera, extracción de minerales, procesamiento de frutas, y otras iniciativas de los años 80, ‘revivimos’ al parlamentario liberal Jaime Afanador Tobar, que en 1958 propuso una estrategia de rehabilitación social y económica para las zonas afectadas por la violencia política en Colombia.
Un debate parlamentario
La familia Afanador Iriarte atesora con especial cariño su archivo familiar. Blanca Iriarte Borrero escribía en la máquina ‘Remington’ y sobre hojas tamaño oficio, las estructuras de los debates parlamentarios preparados por Jaime, su esposo. La misma máquina que Afanador, graduado en Ciencias Jurídicas y Económicas por la Universidad Javeriana (17 de septiembre de 1944), llevaba a algunos despachos judiciales en Huila.
En particular, revisamos un documento fechado el 26 de agosto de 1958, que da cuenta de un esquema de debate adelantado por el parlamentario huilense sobre la delicada situación de la confrontación bipartidista en Colombia. Hay que hacer notar que el congresista Afanador confiaba ‘a pies juntillas’ en el acuerdo de conservadores y liberales que originaron el Frente Nacional que “…respaldado honorablemente por los dos partidos liquidará en muy breve tiempo los rezagos de este tipo de violencia”.
En detalle, el autor propone una estrategia integral de rehabilitación económica y social para las zonas afectadas, enfocándose en los siguientes puntos: primero, ‘Medidas institucionales’, con el fin de evaluar las comisiones creadas por los decretos 0036 y 0065 de 1958, y fortalecer el crédito agrario y la titulación de tierras. El segundo punto, con relación a las ‘Acciones contra la violencia’, dirigidas a combatir la impunidad, reformar el sistema judicial y policial, y promover la colonización y construcción de infraestructuras en Huila, Tolima y Caldas bajo el marco del Frente Nacional.
El presidente Rojas Pinilla
No está de más indicar algunos antecedentes del Frente Nacional. Luego del gobierno de Gustavo Rojas Pinilla (1953 a 1957) una junta militar había sido constituida con el propósito de liderar un periodo de transición que garantizó la implementación del acuerdo bipartidista en Colombia (1958 a 1974). Rojas había llegado al poder luego de que enfermara el conservador Laureano Eleuterio Gómez Castro y fuera reemplazado por Roberto Urdaneta Arbeláez. La transición del poder también fue obra de una junta militar. Sin ahondar en detalles, por ahora, Rojas fue depuesto el 10 de mayo por la presión social, la acción de los partidos tradicionales y la iglesia católica, principalmente.
En su discurso de posesión, Rojas había justificado la intervención militar como una medida necesaria ante la crisis política, el desorden público y la destitución del presidente Urdaneta. El gobierno militar se propuso restaurar la paz, la justicia social y la unidad nacional.
En los primeros años del Frente Nacional, el congresista huilense Francisco Afanador Tobar, propuso en plenaria de la Cámara de Representantes que para mitigar la violencia y promover la rehabilitación en las zonas afectadas, el gobierno debería “irrigar más el crédito agrario, agilizar los trámites para la adjudicación de terrenos baldíos, implementar el programa de colonización del Ministerio de Gobierno”, que incluía la liquidación del Instituto de Colonización e Inmigración para incorporarlo a la Caja Agraria, y construir carreteras para integrar los centros de colonización, especialmente en Cauca, Tolima y Huila. Con relación a la generación de empleo y restablecimiento de derechos, Afanador -representante del Partido Liberal- planteó “Realizar un esfuerzo conjunto entre el Estado y las clases pudientes para brindar trabajo y restablecer los derechos de los que han sido privados los ciudadanos”.
Otras páginas de la historia latinoamericana
Desde Londres, la British Broadcasting Corporation -BBC- ha publicado el mapa que demuestra cómo la derecha ha extendido su poder en América Latina. “Arrasaron en las urnas en países como Ecuador o Chile. Se impusieron por la mínima en Perú y Colombia. Pero de un modo u otro, los políticos de derecha en América gozan de una ola de éxitos electorales que ha cambiado el mapa de poder en la región”.
“En lo que hoy constituye el territorio colombiano, empezando en la Gran Colombia, pasando por el estado de la Nueva Granada, luego la Confederación Granadina, los Estados Unidos de Colombia y, finalmente, la República de Colombia; ninguna dictadura ha tenido éxito ni ha perdurado en el tiempo”, postula desde Valledupar el abogado Leovedis Elías Martínez Durán, presidente -además- de la Academia de Historia del Valle de Upar. Martínez ha repasado recientemente la historia nacional; sobre todo, los intentos dictatoriales de Simón Bolívar, José María Melo, Rafael Reyes y Gustavo Rojas Pinilla, y concluye que ninguna de aquellas iniciativas perduró en el tiempo.
Volviendo al tiempo presente, cuando el abogado y empresario colombiano Abelardo Gabriel de la Espriella Otero inicie su gobierno el 7 de agosto, “…la región tendrá con él una docena de jefes de Estado ubicados a la derecha del centro político”, ha divulgado la BBC en su canal digital. Lo anterior -a decir por el servicio público de radio y televisión del Reino Unido- “…contrasta con lo que pasaba en Latinoamérica a comienzos de 2023, cuando había 11 países gobernados por distintos tipos de izquierda”.
Finalmente, el canal estatal de comunicación con sede en Londres considera que una clave del auge de la derecha latinoamericana “…es el reclamo popular extendido de una lucha más efectiva contra la delincuencia, con la inseguridad instalada entre las mayores inquietudes de los ciudadanos”.