RADIO EN VIVO
00:00 / 00:00

Por Eduardo Gutiérrez Arias

El escritor, periodista y director de la revista Paz y Reconciliación, León Valencia, ha publicado un nuevo libro con el título “Iván Cepeda, una vida contra el olvido”.

En el prólogo escrito por Federico Díaz Ganados, hijo del gran poeta colombiano José Luis Díaz Granados, él dice que los hermanos Cepeda (María e Iván), se formaron con unos principios revolucionarios y con la ética de unas convicciones insobornables.

Tiene toda la razón el prologuista. Iván Cepeda no se deja impresionar fácilmente. No tiene el soplo del caudillo que se deja marear por datos a su favor. Su soplo es el del filósofo que reflexiona, de ahí su permanente atisbo de escepticismo.

Este libro registra con objetividad y método, todo el proceso de un hombre que hoy a sus 63 años, ha debido soportar los episodios más dolorosos para cualquier ser humano. Esto, antes que degradar su personalidad, lo ha vuelto más sensible, solidario y responsable ante los problemas del género humano.

Cuando sólo contaba con tres años, debió huir con sus padres a Praga por amenazas de muerte contra la familia. Tres años después la invasión de las tropas soviéticas a Checoeslovaquia les generó un nuevo desplazamiento a Cuba. Al cumplir 19 años, muere su madre por un cáncer. cuando iniciaba en Bogotá su labor como profesor universitario, su padre Manuel Cepeda Vargas es asesinado a manos de sicarios paramilitares en complicidad con alta oficialidad de las fuerzas armadas, como parte de la campaña de exterminio que estas habían fraguado contra la Unión Patriótica. Esto lo convirtió en uno de los líderes de las víctimas de la violencia en Colombia y le marcó su vida como defensor de los Derechos Humanos y promotor de una paz negociada en el país.

En Bulgaria cursó su carrera de filosofía y en Lyon (Francia) la maestría en Derechos Humanos.

Ha sido Representante a la Cámara y Senador de la República, siempre vinculado a los equipos que han pretendido la paz mediante el diálogo y la negociación. Eso lo ha convertido en un perseguido de Álvaro Uribe, enemigo de cualquier negociación de paz.

En un debate en el Congreso en 2014, Cepeda denunció los vínculos del expresidente con el paramilitarismo. Este se retiró airadamente de la sesión para ir a la Corte Suprema a denunciarlo por los delitos de manipulación de testigos, falso testimonio, fraude procesal y abuso de la función pública.

La Corte Suprema investigó a Iván Cepeda durante 4 años, pero en 2018, terminó absolviéndolo de cualquier culpa y acusando a Álvaro Uribe por esos mismos delitos. Para evadir la investigación de la Corte, Uribe renunció al Senado y así ella paso a la justicia ordinaria.

La juez Sandra Heredia, lo sentenció en primera instancia a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal. Cualquiera que sea el resultado final de este proceso, es la primera vez que un expresidente colombiano es condenado así por la justicia del país.