Alfonso Vélez Jaramillo
La representante a la cámara por el Huila Flora Perdomo Andrade, no ha pasado desapercibida y mucho menos sin pena ni gloria en el Congreso.
Es innegable que su trabajo ha sido de gran beneficio para su departamento.
Las memorias del legislativo son las pruebas irrefutables del desempeño del mandato concedido en las urnas.
Quienes utilizan artilugios, ardides, trampas o mañas para engañar a costa de la honra de las personas, seguro no tienen nada que mostrar para conseguir votos y acuden a bajezas desde sus soterradas bodegas.
Flora es la única congresista liberal huilense que le ha puesto el pecho a las grandes transformaciones, apoyando, haciendo aportes y formulando las objeciones pertinentes.
Me gusta que no ha entrado en las peleas generadas por el movimiento polarizador de todos los caletres, que atiza y hace daño a la sociedad, especialmente en la actividad política.
Trabaja de manera juiciosa en la viabilidad de las iniciativas y proyectos de ley con origen en el ejecutivo.
No apoya discusiones bizantinas, pese a las diferencias de su partido y los funcionarios del gobierno nacional, y hace sus aportes cuando considera pertinente y oportuna su intervención.
No entra en discordias ni en asuntos generadores de odios partidistas con las que tratan de involucrar la voluntad popular en las regiones.
En sus venas corre la sangre de una orgullosa maestra de escuela que desde muy joven demostró visión, capacidad y liderazgo comunitario.
Por su trabajo y dedicación, con razón, hoy es la máxima exponente del partido liberal y la más segura próxima representante a la Cámara por el Huila.
Sin mentiras, están viéndose las grandes inversiones que por primera vez en mucho tiempo ha hecho el gobierno nacional en el departamento,
No son obritas, ni espejismos son obras de gran envergadura e impacto social, especialmente para el mejoramiento de la salud de los huilenses y la región Surcolombiana.
Como representante a la cámara y en los gobiernos de Luis Enrique Dussán y Rodrigo Villalba, se ha logrado canalizar recursos por más de 300.000 mil millones.
La torre materno infantil del Hospital de Neiva y el Hospital San Antonio de Paul, de Garzón, son el testimonio del trabajo articulado de un equipo político eficaz.
Partidas gestionadas por el gobernador Rodrigo Villalba Mosquera, quien se mueve muy bien en el alto gobierno, claro, con el apoyo de la congresista Flora Perdomo, como equipo.
“Florita”, como la citan con cariño sus amigos, apunta a un nuevo periodo en la Cámara, siempre como liberal, aunque su equipo es un colorido grupo de personas de los diferentes partidos y movimientos políticos.
No es un secreto, en el congreso Flora Perdomo, apoyó la Reforma a la Salud, la compra de tierras para las familias víctimas del conflicto despojadas y desplazadas, las reformas pensional y laboral, porque, según expresó, “se debe apoyar a la clase trabajadora”:
“Hay que ponerle límites a la tercerización laboral, se deben reconocer las horas extras y los recargos nocturnos”, asegura en sus discursos
Rectora en diferentes colegios del Huila, secretaria de despacho en la gobernación, diputada, administradora educativa de la Universidad Surcolombiana y Magister de la Universidad Javeriana, en Educación Comunitaria y Participativa.
Cundo se menciona la carrera política de la representante y candidata a la Cámara, Flora Perdomo, se hace justicia por su preparación y liderazgo.
Sin embargo, no ha de faltar quienes tratan de desvirtuar una realidad con mentiras, ofensas y vergonzosos términos sin fundamento, que solo caben en la cabeza de personas mezquinas.
Los ultrajes sin fundamentos en ultimas, logran despertar inquietud contraria y terminan victimizando a quien agravian.
A decir verdad, el trabajo de Flora Perdomo, no ha pasado desapercibido.
Impulsó la modificación de la ley que regula la organización y el funcionamiento del sistema general de regalías provenientes de la producción de minerales e hidrocarburos en los territorios que aumenta los recursos y fortalece la descentralización de las entidades territoriales.
O sea que, el Huila y los municipios productores contarán con más plata para obras de desarrollo.
Trabajó sobre la Ley de compras públicas, que ordena adquirirle al campesino, al menos, el 30 por ciento de los productos para los restaurantes escolares y comedores públicos del país.
Esta Ley es conforme con los lineamientos que promueve la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación – FAO, cuyo objeto es combatir el hambre y generar recursos para mejorar la nutrición.
Además de sendas iniciativas en proyectos de orden ambiental, ecológico, deportivos, de salud y educación, que por extensión no es posible mencionar ahora.
Es decir, pone la cara y no se ha a peleado con el gobierno.
Lo de Flora se traduce en mejores hospitales y un ejemplo es la torre materno infantil de Neiva, que recibió en 2025 unos 36 mil millones para su terminación y adecuación.
El hospital San Vicente de Paúl, de Garzón, una de las obras de infraestructura hospitalaria de mayor importancia en el Sur del país.
Son más de 17 mil metros dotados con tecnología de punta, con los que se transformará la atención médica en todo el Huila y los departamentos vecinos.
Inclusive, se aseguró mediante ley el trabajo de los artesanos, quienes cuentan con el certificado de origen, al uso artesanal de la palma de iraca en la elaboración del sombrero suaceño, que ya tiene renombre nacional.
Se traduce en que los campesinos, las mujeres y los cafeteros cuentan con el más apasionado desarrollo rural, con compromiso social y enfoque de género.
Preocupa que asistimos a uno de los debates electorales más violentos de los últimos años en Colombia.
La representante no se ha dejado llevar por esa intimidación mediática y responde con trabajo y resultados, por cuya razón genera simpatía y respeto.
Es oportuno y pertinente, ahora que la Procuraduría General de la Nación está promoviendo un Acuerdo Paz Electoral, para que voten sin miedo y a conciencia, hacer un llamado de respeto al contradictor para fortalecer la democracia, si pretendemos a Colombia en paz.