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Por Eduardo Gutiérrez Arias

 

El presiente Donald Trump ha ordenado la movilización de 7 buques de su armada, 3 destructores, un submarino nuclear y 4.500 marines, en el mar Caribe, frente a las costas de Venezuela en una operación, supuestamente de interdicción contra lo que llama “El Cartel de los Soles”. Para el Departamento de Justicia de los EU, este cartel sería una organización criminal y terrorista, responsable del tráfico de cocaína, contrabando de combustible y control de la minería ilegal de oro, coltán y piedras preciosas, encabezada por miembros de alto rango de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a cuya cabeza estarían el presidente de Venezuela Nicolás Maduro y su Ministro del Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, sin tener ninguna prueba de cuanto se afirma. Contraria a esta posición, el informe de las Naciones Unidas del año 2007, sobre el tráfico de drogas, reconoce que Venezuela es un país libre de drogas ilícitas y los informes oficiales de los últimos años sobre este problema en América Latina, sólo le reconocen a esta nación la responsabilidad por el 5% del mercado de cocaína hacia EU y Europa.


Para el poder imperial norteamericano y su derecha más radical del partido Republicano, hoy en la presidencia, el problema ha sido la consolidación de la revolución Bolivariana, iniciada por Hugo Chávez en 1998 y continuada en la actualidad por Nicolás Maduro, que ha recuperado la soberanía nacional y la democracia popular y contra la cual el imperio ha desatado el más brutal bloqueo económico en la búsqueda de su destrucción. Claro que también sus conglomerados económicos sueñan con las grandes reservas en petróleo, coltán, oro y minerales precisos que allí existen. Pero estamos viviendo época diferente con nuevas realidades económicas, como el surgimiento de los países Brics de economías emergentes que han creado un bloque de cooperación económica, política y diplomática con países como Brasil, China, India, Rusia, Sudáfrica y Venezuela, que mengua cualquier bloqueo imperialista.


El propio expresidente Barak Obama, líder del partido Demócrata, ha rechazado con energía, este despliegue militar de Donald Trump y su consecuente amenaza de invasión contra Venezuela, exigiendo el respeto a la soberanía de esta nación. También, la mayoría de los países latinoamericanos han reclamado su soberanía y denunciado este despliegue como una agresión contra Latinoamérica. El propio México ha reclamado adicionalmente por las declaraciones del Director de la DEA quien expresó que también en este país podrían darse operaciones militares antidroga del Pentágono. 


En Colombia el presidente Petro, ha ordenado fortalecer la presencia del Ejército Colombiano, especialmente en la zona del Catatumbo, limítrofe con Venezuela, para operaciones antidrogas en esta frontera, en acciones coordinadas de las dos naciones. Por muchas razones, cualquier invasión a Venezuela, los colombianos la sentimos como propia y seriamos tan afectados como la nación hermana.