RADIO EN VIVO
00:00 / 00:00

Wilfred Trujillo
Diputado Asamblea del Huila

Hablar del café en el Huila es hablar de nuestra identidad, de la economía rural y del esfuerzo de miles de familias que, cosecha tras cosecha, han convertido nuestro departamento en un referente de la caficultura colombiana.

Pero defender el café huilense exige ir más allá del orgullo que sentimos por su calidad y reconocimiento. 
También nos obliga a preguntarnos si las herramientas institucionales que hemos construido están respondiendo a las necesidades actuales de nuestros productores.

El Huila no parte de cero. Contamos con instrumentos importantes, como el Acuerdo Regional de Productividad y Competitividad de la Cadena de Café 2023-2033, el Plan Departamental de Extensión Agropecuaria, el Plan Departamental de Agrologística y otros estudios y estrategias orientados al desarrollo rural. Existe, por tanto, una base de planificación sobre la cual podemos avanzar.

El reto es lograr que esa planificación se traduzca en resultados concretos para quienes viven del café.

Un acuerdo con visión de diez años es una oportunidad, pero su impacto depende de la articulación institucional, los recursos disponibles, las responsabilidades definidas y la capacidad de hacer seguimiento a sus compromisos. De igual manera, los planes de asistencia técnica y agrologística deben reflejarse en mejores condiciones de producción, acompañamiento oportuno y soluciones a las dificultades que enfrentan nuestros caficultores.

Por eso, considero necesario abrir una conversación seria sobre la actualización y el fortalecimiento de la política pública cafetera del Huila. No para desconocer lo construido, sino para evaluar sus avances, identificar vacíos y establecer qué ajustes necesita el departamento frente a los nuevos desafíos del sector.

Esa revisión debe partir de preguntas concretas: ¿qué metas se han cumplido?, ¿qué recursos se han destinado?, ¿qué municipios y productores se han beneficiado?, ¿qué dificultades siguen sin resolverse? Y, sobre todo, ¿cómo podemos medir si las acciones institucionales están mejorando las condiciones de vida de las familias cafeteras?

También debemos mirar hacia adelante. Los costos de producción, la variabilidad de los precios, el cambio climático, la renovación de cafetales, el acceso a asistencia técnica, la infraestructura para el manejo poscosecha y las oportunidades para los jóvenes rurales requieren respuestas coordinadas y sostenibles.

No basta con producir un café reconocido por su calidad. Debemos trabajar para que la caficultura sea cada vez más sostenible, competitiva y capaz de generar oportunidades para quienes han dedicado su vida a cultivar la tierra.

Esto demanda coordinación entre la Gobernación, las alcaldías, las organizaciones cafeteras, las cooperativas, las instituciones técnicas y los propios productores. Cada actor tiene responsabilidades diferentes, pero todos deben poder identificar sus compromisos y evaluar los resultados de su trabajo.
Desde la Asamblea Departamental, nuestro papel es contribuir a que estos asuntos tengan un debate serio, promover el análisis de la información disponible y ejercer las funciones de control político que correspondan. Las decisiones deben construirse con evidencia, participación y claridad sobre las competencias de cada institución.

La actualización de una política pública no debe convertirse en otro documento que repose en un archivo. Debe ser una oportunidad para priorizar, articular instrumentos existentes, cerrar brechas y establecer mecanismos de seguimiento que permitan a la ciudadanía conocer los avances y las dificultades.

El café es mucho más que una actividad económica para el Huila. Es el sustento de miles de hogares, una fuente de identidad y una parte fundamental de nuestro futuro rural.

El desafío no es acumular más planes, sino lograr que los instrumentos que tenemos se traduzcan en oportunidades reales para nuestros caficultores.

Porque honrar la tradición cafetera del Huila también significa asumir la responsabilidad de fortalecerla para las próximas generaciones.