RADIO EN VIVO
00:00 / 00:00

Por Sergio Trujillo, diputado Asamblea del Huila

Hay cosas que uno ve todos los días en las calles de Neiva y que no podemos seguir aceptando como si fueran normales. Motociclistas que se pasan un semáforo en rojo, que conducen a toda velocidad, que hacen maniobras peligrosas o salen a la vía sin los elementos mínimos de protección. Y detrás de muchas de esas imprudencias quedan accidentes, personas heridas y familias llorando a un ser querido.

Las cifras son suficientemente graves. Durante el primer trimestre de 2026 murieron 2.244 personas en siniestros viales en Colombia y 1.481 eran motociclistas, es decir, cerca de 16 cada día. En Neiva, solo durante el mes de julio, se reportaron 32 siniestros, cinco fallecidos y 25 lesionados, con una importante participación de motocicletas.

Y no nos engallemos. En Neiva nos está faltando cultura ciudadana, pero también nos está faltando autoridad.

Claro que necesitamos pedagogía. Tenemos que insistir en respetar los semáforos, utilizar correctamente el casco, conducir dentro de los límites de velocidad y entender que una motocicleta no es un juguete. Una imprudencia que dura apenas unos segundos puede acabar con una vida.

Pero también llegó la hora de entender que no todo se resuelve con campañas, volantes y llamados a portarse bien. Hay ciudadanos que simplemente no respetan la norma si no sienten que existe una autoridad capaz de hacerla cumplir.

El caso de los piques ilegales es quizás el ejemplo más evidente. ¿Cómo puede ser que en Neiva esta práctica se vuelva recurrente, en vías conocidas por todos y con días en los que tradicionalmente se concentran estos motociclistas? La comunidad denuncia y avisa a las autoridades, pero los operativos brillan por su ausencia, tenemos debemos preguntarnos seriamente si estamos ejerciendo suficiente autoridad.

Eso no puede seguir pasando. Neiva necesita controles permanentes, más agentes en los puntos críticos, cámaras en las intersecciones, tecnología que permita detectar infracciones y equipos técnicos capaces de identificar y sancionar al irresponsable. La autoridad no puede aparecer únicamente después del accidente o cuando el problema ya se salió de control. En Neiva paradójicamente inmovilizan más motos por no tener el seguro  obligatorio, que por la infracción más peligrosa, pasarse un semáforo en rojo.

Y quiero dejar algo claro: esto no es una persecución contra los motociclistas. Miles de neivanos trabajan en sus motos, llevan a sus hijos al colegio y cumplen responsablemente las normas. La mano dura debe ser contra el irresponsable, contra quien se pasa el semáforo, pone vidas en peligro y cree que las calles no tienen autoridad.

Necesitamos cultura ciudadana, sí. Pero también necesitamos autoridad. Autoridad que se vea, que se sienta y, sobre todo, que se haga respetar. A eso es que debemos llegar.