
El Programa de Alimentación Escolar (PAE) continúa su despliegue en todo el departamento, consolidándose como una herramienta esencial para combatir la deserción y mejorar el rendimiento académico. Bajo la premisa de que "aprender bien empieza por estar bien nutridos", la Gobernación reafirma su compromiso con la niñez mediante la entrega de raciones balanceadas en las instituciones oficiales.
La estrategia no solo busca cumplir con un requisito administrativo, sino garantizar el derecho fundamental a una educación digna. Según las autoridades educativas, asegurar una alimentación de calidad en los restaurantes escolares permite que miles de estudiantes rurales y urbanos cuenten con las condiciones físicas necesarias para sus jornadas de estudio.
El fortalecimiento del programa incluye una supervisión constante para verificar que los menús cumplan con los estándares nutricionales exigidos. Con esto, el Gobierno departamental apuesta por un modelo educativo integral donde el bienestar social de los alumnos es el motor del progreso en las aulas.