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Versículos de la Biblia

Apocalipsis 22:3 Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y Sus esclavos le servirán. (5) No habrá más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque el Señor Dios los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.

Palabras del ministerio

¿Hay llanto, clamor, dolor, maldición y oscuridad? Si estas cosas se encuentran en su vida, eso indica que usted carece de bendiciones. Cuando lleguemos a la vida de José, veremos que en su vida no había oscuridad ni opacidad ni maldición. Incluso el resultado de su encarcelamiento no era una maldición, sino una bendición. La persecución que sufrió a manos de sus hermanos trajo como resultado la bendición.

Cuando él se dio a conocer a sus hermanos, él parecía decir: "No fueron ustedes los que me hicieron venir aquí, fue Dios. No me quejo de ustedes; más bien, alabo a Dios". En José no vemos quejas sino alabanzas, porque él estaba bajo la bendición, y no bajo la maldición. Si usted se queja, eso es un indicio de que todavía está bajo la maldición. Usted quizá tenga muchas razones válidas para quejarse, pero cada motivo es una maldición. Si usted está bajo la bendición de Dios, no se quejará más. En vez de quejarse, dirá: "¡Alabado sea el Señor! ¡Todo ocurre para mi bien!&quot
Permítame decirle un secreto: las alabanzas convierten la maldición en bendición. Esta es la razón por la cual el Nuevo Testamento nos dice que demos gracias al Señor por todo (Ef. 5:20). Esto incluye los rumores, la persecución, la difamación, la oposición y la censura. Debemos alabar a Dios por todo. Cuando lo alabamos por todas las cosas, aun las cosas desagradables llegan a ser buenas.