Versículos de la Biblia: 1 Pedro 2:2 Desead, como niños recién nacidos, la leche de la palabra dada sin engaño, para que por ella crezcáis para salvación. 1 Pedro 2:5 Vosotros también, como piedras vivas, sois edificados como casa espiritual hasta ser un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

Palabras del ministerio
La parte principal de la frase del versículo 5 dice así: “Vosotros ... sois edificados como casa espiritual”. Por tanto, el pensamiento principal aquí es el de la edificación. Este pensamiento da continuación al pensamiento presentado en el versículo 2, con respecto a crecer para salvación.
Esto indica que después de la salvación viene la edificación. El crecimiento que redunda en salvación tiene como objetivo la edificación. Esto indica que aquí la salvación no sólo incluye la transformación, sino también el hecho de ser edificados. Así que, según el contexto general de 1 Pedro 2, la salvación alude a la transformación, la cual produce la edificación.
Creo que hemos captado el pensamiento presente en la mente y en el corazón de Pedro mientras escribía estos versículos. En ellos Pedro parecía decir: “Creyentes, todos vosotros habéis sido regenerados, y ahora sois como niños recién nacidos. Como niños recién nacidos, debéis tener hambre y sed de la leche que está en la palabra para que podáis crecer para salvación. Esta salvación es la transformación que da por resultado la edificación”. (la casa de Dios, el Cuerpo de Cristo).
¡Alabado sea el Señor porque mediante la regeneración llegamos a ser niños recién nacidos! Como niños recién nacidos, todos debemos desear la leche de la palabra dada sin engaño. Luego, esta leche nos hará crecer para salvación. Esta salvación equivale a la transformación, y la transformación es la edificación. Nos alimentamos de Cristo al beber la leche nutritiva de la Palabra de Dios, no solamente con el fin de crecer en vida, sino también con el fin de ser edificados. La meta del crecimiento es la edificación.