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Versículos de la Biblia

Filipenses 1:9-10 Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en pleno conocimiento y en todo discernimiento, para que pongáis a prueba y aprobéis las cosas que difieren por su excelencia, a fin de que seáis puros y sin tacha para el día de Cristo.

Filipenses 1:15-17 Algunos predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad; éstos lo hacen por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio, pero aquellos anuncian a Cristo por ambición egoísta, no con intenciones puras, pensando añadir aflicción a mis prisiones.

Palabras del ministerio

Según el contexto presentado en 1:9, Pablo daba a entender que los filipenses requerían conocimiento y discernimiento para distinguir entre la predicación del apóstol y la de los creyentes judaizantes. Hoy en día, también necesitamos discernir las diferentes clases de predicación. Los cristianos predican a Cristo de muchas maneras, y cada una de ellas tiene sus puntos positivos, pues si no los tuviese, nadie les prestaría atención. Sin embargo, aunque dichas predicaciones contengan ciertos aspectos positivos, debemos preguntarnos si tienen como meta la economía de Dios, con miras al mover actual de Dios en la tierra. Pablo sabía que algunos creyentes filipenses habían sido distraídos por la predicación de los judaizantes. Así que, en estos versículos, parecía decirles: “Hermanos filipenses, la predicación de los creyentes judaizantes ha distraído a algunos de vosotros de la economía de Dios. Estoy de acuerdo en que debéis amarlos, pero es necesario que vuestro amor abunde en pleno conocimiento y en todo discernimiento, pero no améis de forma insensata, sino sobriamente, en todo conocimiento y con una percepción aguda”.

Puede ser que los predicadores más famosos tengan mucho conocimiento y elocuencia, pero si tenemos discernimiento, nos daremos cuenta de que la meta de su predicación es promover su propia obra, y no la economía de Dios. Si deseamos discernir la predicación de otros, debemos experimentar más a Cristo. Sólo la experiencia de Cristo puede hacer que el amor abunde en nosotros en pleno conocimiento y en todo discernimiento. Este amor nos permitirá amar con sensatez. Sin lugar a dudas, algunos santos filipenses apreciaban la predicación de los creyentes judaizantes. El motivaba a los filipenses a amar, pero no de una manera insensata y ciega, sino en conocimiento y discernimiento.